Arte correo: los moticos de Ray Johnson

El arte correo surgió como una disciplina artística que abarcaba el espectro de las comunicaciones marginales a distancia, utilizando al correo como elemento distribuidor y medio comunicativo. Con antecedentes en el futurismo y en dada (Marinetti y Duchamp, por ejemplo, este último con su Rendez vous du dimanche), el arte correo buscaba subvertir de un modo u otro una institución ligada históricamente al control gubernamental. Se suele tomar como iniciador del moderno arte postal a Ray Johnson, quien había realizado sus estudios de arte en el Black Mountain College. Ya desde 1955, Johnson comenzó a enviar sus moticos y collages via postal, partiendo de una lista de 200 direcciones. En 1962, el New York Correspondance School se armó precisamente a partir de sus listas de correo.

El Optófono

El medio del gramófono fue rápidamente adoptado por los poetas para una serie de experiencias de poesía sonora. El poeta dada Raoul Hausmann, por ejemplo, realizó grabaciones de sus poesías y desarrolló un método de notación fonética al que denominó “optofonética” que utilizaba diferentes variaciones tipográficas. En 1920, presentó, así mismo, el proyecto para su Optófono, aparato que pretendía convertir las señales sonoras en señales luminosas y viceversa.

Radio: experiencias de Web-radio

Desde la década de 1960 hasta hoy, se han registrado numerosas emisiones de radiodifusoras, piratas o no, con contenidos artísticos. Hoy día, la proliferación de emisoras independientes se da principalmente a través de un medio como internet. La técnica del streaming ha reemplazado a las transmisiones analógicas. Mientras que muchas de las radios en internet funcionan con el formato tradicional del medio, otras experimentan con el nuevo formato de webradio. El proyecto Radio Astronomy, por ejemplo, transmitía en 2005 sonidos capturados del espacio exterior, en tiempo real.

Radio: Antonin Artaud y la radio

En 1947, Antonin Artaud pretende, por su parte, emitir su texto Pour en finir avec le jugement de dieu (Para terminar con el juicio de dios) en un programa radial parisino. La intervención del director de la radio, sin embrago, impidió que el programa saliera al aire. En el texto del mismo, Artaud  “atacaba al plan Marshall norteamericano, evocaba a los dioses paganos mexicanos e incursionaba en temáticas escatológicas, utilizando para ello gritos alarmantes, chillidos, onomatopeyas de todo tipo e inclusive glosolalias.

Radio: La Guerra de los Mundos

En 1938, Orson Wells, basándose en la obra de HG Wells Invasión del Planeta Marte, emite La Guerra de los Mundos la noche de Halloween creando un episodio de psicosis colectiva.

Radio: Der Flug der Lindberghs

Hacia fines de los años 20, Bertolt Brecht propone en su texto La radio como Aparato de Comunicación, subvertir la recepción pasiva del radioescucha y volverla activa, cambiando al aparato de radio de ser un mero distribuidor de mensajes a ser una máquina de comunicación. Su obra para radio Der Flug der Lindberghs (1929), tal como indica el mismo Brecht, consiste en dos partes: la primera (canción de los elementos, coros, sonidos de agua y motores) tiene por objeto presentar el texto; la segunda, que es la parte de los “volantes” se constituye como un ejercicio pedagógico en el que los participantes escuchan un fragmento y luego hablan y repiten palabras. De esta forma, se establece una suerte de interacción entre los escuchas y el aparato de radio. El texto está pensado para ser seguido, recitado y cantado en forma mecánica.

Radio: la radio del futuro

Curiosamente, para la misma época en que Marinetti publicaba su manifiesto Immaginazione senza fili,Velemir Khlevnikov, poeta del cubo-futurismo ruso, se dedicaba a crear un nuevo lenguaje, el zaum, caracterizado por pretender ser, a la vez, “transmental” y “planetario”. En él, las palabras debían ser capaces de producir un cambio espiritual en las personas y estas debían poder comunicarse a través de los sonidos en una suerte de “sinestecia telepática”. Khlebnikov escribió, así mismo, su manifiesto  La Radio del futuro, en donde imagina la posibilidad incluso de curaciones a distancia utilizando este nuevo medio. Khlebnikov se figura que el mismo servirá para unir a la especie humana con su conexión sin cables multiplicándose a través del mundo. Los futuristas fueron capaces de concebir la idea de una network global a comienzos del siglo XX.

Radio: la imaginación sin hilos

La telegrafía sin hilos de Guglielmo Marconi (quien llegó a obtener por su experimento el Premio Nobel de Física), data de finales del siglo XIX, momento en que, además, aparecen nuevos medios como el fonógrafo, el teléfono y el cinematógrafo. El concepto de una comunicación a distancia “sin hilos” se relaciona directamente con la noción futurista de “imaginación sin hilos”, citada en el manifiesto futurista de Marinetti, de 1913, Distruzione della sintassi – Immaginazione senza fili – Parole in libertà . Para los poetas futuristas, las nuevas tecnologías imponían una nueva forma de experimentar la realidad y metaforizaban el poder de la palabra en tanto conjuro mágico y en tanto energía invisible. Marinetti se refiere al poeta futurista en estos términos: “ Él lanzará inmensos hilos de analogía sobre el mundo, dando así un fondo analógico esencial de la vida telegráficamente, es decir, con la rapidez económica que el telégrafo impone (…) La imaginación del poeta debe relacionarse con las cosas lejanas sin hilos conductores, a través de palabras esenciales y en absoluta libertad.”

Lecturas: libros y pantallas

En los videopoemas de Belén Gache de la serie “Lecturas”, se “interpretan” las escrituras de reconocidos poetas. El acto de leer, con su singularidad temporal y espacial, es lo que le da sentido al texto y se instaura como performance.

El videopoema y sus precursores 2

A medida que avanza el siglo XX, también pueden rastrearse otros importantes antecedentes, como el cine letrista de la década del 50 (particularmente con obras como el Traité de Bave et d’eternité, de Isidore Isou (en donde la sincronía entre el audio y la imagen aparece quebrada), el antifilm Hurlements en faveur de Sade, de Guy Debord (80 minutos consistentes en 20 minutos de pantalla en blanco con audio y 60 minutos de pantalla en negro, en silencio) o los films experimentales del poeta y novelista Maurice Lemaitre (por ejemplo Le film est déjà commencé? en donde el celuloide de algunas tomas del film de Isou aparece rayado, escrito y pintarrajeado a partir de la particular hipergrafía letrista). Con la aparición del video portátil, entre los años 1966 y 1975, se produjeron cientos de videocassettes alternativos y de video arte. Paralelamente, se registró la factura de otros tantos cassettes de videopoesía. El concepto de “videopoesía” como género diferenciado del de “videoarte” surge también en esa época y se relaciona con la utilización de signos lingüísticos, pero por sobre todas las cosas, se relaciona con las posibilidades de puesta en movimiento de los mismos que presenta este medio.