Avant-langues

Henri Michaux, por su parte, tematizó a lo largo de su obra el lugar frontera entre la escritura y el dibujo tanto en su serie de alfabetos como en sus Movements, sus Mescaliniens y sus diferentes tintas. Michaux buscaba un lenguaje anterior a las palabras (avant-langues) que se opusiera al lenguaje triste y asfixiado que normalmente utilizamos. Este lenguaje, más libre y rico, estará libre de nuestras normas sintácticas y guardará igualmente su dimensión figurativa al igual que el ideograma. De esta manera, permitirá una lectura de libertad y de errancia. La poesía de Michaux deviene finalmente así por completo ilegible y se convierte en una poesía sin palabras.

Palabras desconocidas, palabras mudas, antipalabras

Raoul Haussmann, Poema ortofonético, 1918

En el contexto del Cabaret Voltaire de Zurich, por ejemplo, encontraremos una serie de experiencias a partir de formas de lenguaje alternativas, desde los Klang poems de Kandinsky hasta los Poèmes Negres de Tristán Tzará. Hugo Ball se arroga el haber inventado una forma de antipoesía, los Verse ohne Worte, (o poemas sin palabras) que recita vestido con trajes especiales diseñados para la ocasión, Raoul Hausmann, compone sus poesías ortofonéticas, buscando producir una renovación del lenguaje bajo el signo de Acuario, Kurt Schwitters concibe su Ursonate, etcétera. Los poetas dadaístas exploraban en su poesía aspectos sonoros como la simultaneidad y el ruidismo. Para ellos, además, la poesía se constituía como un aspecto tanto de la danza como de la performance, como de la música o la religión misma.