El tablero de la vida

La Vie mode d’emploi, de George Perec, nos presenta la vida de los habitantes de un inmueble parisino que han vivido allí a lo largo de medio siglo. El libro se presenta como un impresionante experimento formal plasmado en una novela de 700 páginas. El texto recoge una enorme multiplicidad de historias sagazmente interrelacionadas. Sus interrelaciones, lejos de ser casuales, están basadas en un intrincado mecanismo que involucra figuras tales como el “bicuadrado latino” (algoritmo matemático en el cual cada uno de los 42 elementos pre-establecidos en el texto (objetos, situaciones, citas literarias, etcétera) aparecerá, en diferentes comcinaciones, en cada uno de los 99 capítulos del libro) y la “poligrafía del caballero” (figura del ajedrez en la cual el caballo visita cada uno de los casilleros del tablero sólo una vez), a partir de los cuales se va armando la estructura de la obra.

Go y el Oulipo

El libro E, de Jacques Roubaud consiste en una serie de textos (en total 361, entre sonetos y otras formas poéticas, o sea 181 piedras negras y 181 piezas negras) compuestos de forma de reconstruir una partida de Go. En el prefacio, Roubaud nos dará cuatro posibilidades para la lectura del texto: 1-una lectura según el orden de la partida, tal como figura en el tablero. 2-una lectura sucesiva según el orden de las páginas. 3-una lectura por parágrafos de los territorios formados. 4-una lectura según el orden de los parágrafos.

El libro combina prosa, poesía y simbología del juego junto con la noción de escritura automática. Además de dedicar este libro al juego del Go, Roubaud escribió un tratado sobre el juego, el Petit traité invitant a la decouverte de l’art subtil du Go, junto con George Perec y Pierre Lusson.

Ajedrez y lenguaje

Ferdinand de Saussure comparaba al juego de la lengua con el juego de ajedrez. En ambos nos encontramos frente a la presencia de un sistema de valores y de operaciones que llevan a cabo modificaciones en la ubicación de las piezas. El valor respectivo de cada pieza depende de su posición en el tablero de la misma forma en que en la lengua cada término tiene un valor por su oposición con todos los otros términos. El sistema nunca es más que momentáneo: varía de posición en posición. Para pasar de una posición a otra, basta mover una sola de las piezas. La movida de cada pieza tendrá repercusión en todo el sistema.

Oulipo y los juegos: s+7

Uno de los conceptos primordiales sobre los que se basa la poética del Oulipo es, por ejemplo, el de  contrainte o regla del juego. Estas contraintes se constituyen como una suerte de claves y dan lugar a diferentes y múltiples posibles concreciones. El texto realizado a partir de contraintes es un texto en proceso, manipulable, suceptible de ser reconstruido, cuyo carácter estrictamente formal es capaz de engendrar una infinidad de textos potenciales. En este sentido, se opone al tradicional texto literario concebido como «texto monumento» en tanto que unitario, terminado y fetichizado y relaciona en cambio a la escritura con las diferentes partidas de un juego.

Un ejemplo básico de contrainte es, por ejemplo, el de «sustantivo + 7»: se toma un poema corto o un fragmento en prosa y se marcan en él los sustantivos. Luego se recurre a un diccionario y se reemplaza cada sustantivo por el séptimo sustantivo que le sigue en el orden alfabético. El número 7 ha sido tomado aquí arbitrariamente y el sustantivo que reemplace el del texto original dependerá, por supuesto, del diccionario que se utilice. La regla podría ser igualmente s + 8, s + 20, etcétera.

Juegos surrealistas: estructuras gramaticales y juegos

Combinando estructuras gramaticales fijas (como, por ejemplo, la estructura pregunta-respuesta o ciertas formas condicionales) con procedimientos de azar, los surrealistas realizaron igualmente formas textuales como las siguientes:
A – Qu’est-ce que la lune ? B – C’est un vitrier merveilleux.
A  -Qu’est-ce que le printemps? B – Une lampe alimentée par des vers luisants.

Breton: Si la révolution éclatait demain
Aragon: Ȇtre récidiviste serait un honneur pour tous.
Breton: Si tous les chevaux avaient pour fers des aimants
Desnos: Le cœur des amants cesserait de battre.

Textos surrealistas como Les Champs magnetiques (Breton, Soupault), Ralentir travaux (Breton, Char y Eluard) o l’Immaculée Conception (Breton y Eluard) fueron concebidos y firmados colectivamente. Según estos escritores, « hacía falta borrar el reflejo de la personalidad para que la inspiración diera un salto fuera del espejo. A partir de los zig-zags del texto, la palabra quiebra el espejo donde se refleja la unidad figurativa del poema.”

Juegos surrealistas: cadáveres exquisitos

Los surrealistas practicaron una cantidad de juegos colectivos. El cadáver exquisito, por ejemplo, fue abordado por ellos tanto desde las palabras como desde las imágenes. Se hacía circular una hoja de papel plegada entre diferentes escritores o artistas quienes, a su turno, agregarán una línea más de texto o de dibujo a la hoja sin tener acceso a las líneas allí escritas anteriormente por hallarse las mismas ocultas tras los pliegues. El cadáver exquisito toma su nombre de la primera línea surgida al poner en práctica por primera vez este juego: «le cadavre – exquis – boira le vin nouveau». Bretón hacía notar que lo que más les interesaba de este tipo de producciones era la certeza de que las mismas daban cuenta de aspectos que no podrían haber surgido de un sólo individuo. Al poseer un mayor grado de deriva, estos textos impedían la censura crítica y liberaban así la actividad metafórica del espíritu. El procedimiento daba por resultado fuertes imágenes que conmovían por su poder de sorpresa debido a que los significantes se ubicaban en contextos desconocidos de antemano y carentes de toda coherencia lógica.

Barajas: los naipes de Campalans

La novela del dramaturgo y narrador español Max Aub Juego de cartas, de1964, está compuesta por una baraja de 104 naipes cuyo anverso está dibujado por el pintor imaginario Josep Torres Campalans (cuya biografía apócrifa fue publicada por Aub en 1958, estableciéndolo como uno de los creadores del cubismo, junto con George Braque y Picasso) y en cuyo reverso aparecen escritas cartas que van perfilando el retrato del difunto protagonista, Máximo Ballesteros. Los naipes se barajan y reparten entre los lectores-jugadores según unas instrucciones establecidas por el propio Max Aub, que concluyen con la indicación de que ganará el juego el que adivine quién fue verdaderamente Ballesteros.

Barajas: Alicia y la malvada reina de corazones

Las obras de Lewis Carroll no pueden dejar de remitir al contexto de una sociedad victoriana que gustaba de inventar tanto juegos de salón como diferentes deportes – cricket, rugby, tenis, futbol, croquet. Carroll introduce en sus textos diferentes tipos de juegos: barajas, ajedreces, juegos de croquet, carreras, pero por sobre todo, juegos lingüísticos. En su libros Alicia en el país de las maravillas y Alicia  a través del espejo, tematiza un mundo donde ya no puede reconocerse un paisaje regido por la perspectiva racional. Su mundo está dominado por el nonsense. Así, se vuelve incómodo, ajeno, pierde su familiaridad. En su libro La lógica del sentido, Gilles Deleuze se detiene en la figura de Carroll, señalando la manera en que este no solamente inventa juegos o altera las reglas de los juegos ya conocidos (como el tenis o el croquet) sino que  apunta a la deconstrucción de las reglas sociales, para él completamente arbitrarias y reemplazables como cualquier otra regla de juego. En todo caso, las reglas lingüísticas son por él entendidas como un mero juego social más. Así, las cambia y altera continuamente, utilizando diferentes tipos de codificaciones, formalismos lingüísticos y lógicos, paradojas del sentido, sistemas incompatibles, de sistemas cerrados que agotan sus posibilidades, de juegos de palabras, dobles sentidos, ambigüedades que dan lugar a sentidos emergentes y lógicas del nonsense.

El texto de Alicia en el país de las maravillas está anclado en el tema del mazo de cartas, que dará lugar al juicio final que concluye con el despertar de Alicia. La malvada reina de corazones es quien manda en el país de las maravillas y quien, junto con el rey de corazones, preside el juicio. También están las otras cartas de corazones, los jardineros (que son espadas), los soldados (tréboles) y los cortesanos (diamantes).