Verbivocovisualidad

El concretismo paulista del grupo Noigrandes, por su parte, conformado por Decio Pignatari y los hermanos Augusto y Haroldo de Campos, acentuaba a su vez la triple dimensión verbal, visual y sonora de los signos (su verbivocovisualidad, para utilizar un término joyceano) realizando particulares diseños de poesía. Para ellos, el poema no debía limitarse solamente a poseer una particular diagramación o a innovar a nivel tipográfico sino que debía constituirse, a partir de estos procedimientos, en una suerte de ideograma.

Del verso a la constelación

La poesía concreta surge en la década de 1950. En 1954, el poeta suizo-boliviano Eugen Gomringer  definía sus principios en el manifiesto Vom Vers zur Konstellationen (Del Verso a la Constelación). Allí promovía el ideal de una poesía universal, común para todos los hombres. Este tipo de manifestaciones se caracterizaban por ser simples, fácilmente comunicables, no miméticas, por jugar con las posibilidades combinatorias propia del lenguaje, por ignorar la gramática y sintaxis convencionales y por promover un cambio en los hábitos de la lectura.