Mirar-leer

La cultura occidental, además de partir de un modelo logocéntrico del lenguaje, se basa en pares de oposición tales como, por ejemplo figurar y decir. En su Ensayo sobre Magritte, Michel Foucault analizaba justamente, a partir de estas oposiciones, la división entre signo e imagen y palabra e ícono. A partir del análisis del cuadro Esto no es una pipa, de René Magritte, Foucault repara en la capacidad de decir y representar al mismo tiempo que poseen los caligramas y en cómo estos se sirven de las propiedades visuales de las letras. “El caligrama pretende borrar lúdicamente las más viejas oposiciones de nuestra civilización: mostrar y nombrar, figurar y decir, reproducir y articular, mirar y leer”, dirá.

Verbivocovisualidad

El concretismo paulista del grupo Noigrandes, por su parte, conformado por Decio Pignatari y los hermanos Augusto y Haroldo de Campos, acentuaba a su vez la triple dimensión verbal, visual y sonora de los signos (su verbivocovisualidad, para utilizar un término joyceano) realizando particulares diseños de poesía. Para ellos, el poema no debía limitarse solamente a poseer una particular diagramación o a innovar a nivel tipográfico sino que debía constituirse, a partir de estos procedimientos, en una suerte de ideograma.

Del verso a la constelación

La poesía concreta surge en la década de 1950. En 1954, el poeta suizo-boliviano Eugen Gomringer  definía sus principios en el manifiesto Vom Vers zur Konstellationen (Del Verso a la Constelación). Allí promovía el ideal de una poesía universal, común para todos los hombres. Este tipo de manifestaciones se caracterizaban por ser simples, fácilmente comunicables, no miméticas, por jugar con las posibilidades combinatorias propia del lenguaje, por ignorar la gramática y sintaxis convencionales y por promover un cambio en los hábitos de la lectura.

Les journaux des dieux

Para Isidore Isou, fundador del letrismo, la materia de las letras debía considerarse valiosa en sí misma. Esto lo llevó a recurrir a procedimientos como el uso de diferentes tipografías, diferentes alianzas de las letras y deconstrucciones del verso a partir de distintas cadencias y alianzas rítmicas. Isou intentaba buscar efectos análogos al los del cubismo plástico pero en el terreno de la literatura. El movimiento letrista jugó también con la indescifrabilidad de los grafismos como una forma de subvertir las bases mismas del sistema simbólico occidental.Poco le llevó al letrismo expandirse hacia la idea de las “hipergrafías”. Las mismas contemplaban el uso de letras no solo latinas sino de alfabetos y signos de todo posible sistema escritural, incluso de sistemas directamente inventados. Isou expuso sus ideas en el manifiesto de la poesía letrista. (Isou, 1947) Este tipo de nociones dieron lugar, por ejemplo, a la llamada “novela hipergráfica”, en donde imágenes y palabras aparecen utilizadas en forma indistinta. Ejemplos de la misma son Les journaux des dieux, del propio Isou o Canailles, de Maurice Lemaitre, aparecidas ambas en 1950.

Palabras pintadas

Por su parte, desde las artes plásticas, debemos recordar que desde las primeras décadas del sXX, artistas como Paul Klee o Joan Miró buscaron concebir lenguajes que, en este caso, partieran desde lo pictórico.

Pound y los ideogramas chinos

En las primeras décadas del XX, Ezra Pound se interesó en trabajos como los del historiador del arte Ernest Fenollosa sobre los ideogramas chinos, especialmente por la pertinencia de la relación entre lo visual y lo textual contemplado en los mismos. Pound se dedicó a analizar una serie de poemas chinos clásicos comentados por Fenollosa prestando atención a uno de sus ensayos en particular, The Chinese Written Character as a Medium for Poetry, editado en 1920. Coincidía con Fenollosa en que los ideogramas chinos poseían una mayor posibilidad de comunicar que la de los alfabetos occientales debido a que su imagen guardaba aspectos sensorios que definitivamente se habían perdido en nuestras palabras. La poesía debía, según Pound, llevar al lenguaje nuevamente a lo particular y reivindicar la presentación sobre la descripción. En sus Cantos, se dedicó igualmente a dispersar caracteres chinos a lo largo de las páginas junto a la escritura occidental.

Los caligramas de Apollinaire

En obras como Alcools, Guillaume Apollinaire experimentó con usos alternativos de la tipografía. También lo haría con sus Caligramas, poemas en los que considera especialmente el aspecto visual de letras y su disposición gráfica. Es interesante destacar que este tipo de composiciones, al igual que los ideogramas, conservan una dimensión visual y espacial que atenta contra la tradicional escritura de carácter lineal, más ligada a la oralidad y al tiempo. Las posibilidades de lectura que aporta un caligrama son múltiples y no están restringidas necesariamente a mantenerse en un eje izquierda-derecha, arriba-abajo.

collages dada

Los experimentos tipográficos de los futuristas fueron retomados por el movimiento dadaísta (en Zurich, Berlín y París) y aparecieron una y otra vez en sus revistas, panfletos y afiches. Estos se sumaron a diferentes técnicas como el collage o el uso del azar en las diagramaciones. Tristán Tzará solía incluso trabajar en base a “poemas encontrados” en una forma similar a lo que, décadas más tarde, haría el situacionismo. Sin embargo, cabe resaltar que el uso de estos procedimientos por parte de dadá se relacionaba con propuestas muy diferentes a aquellas del futurismo: mientras que estos últimos buscaban en el desorden la belleza de lo nuevo, los poetas dadá, en cambio, resaltaban la crisis de la cultura occidental y la inutilidad de toda propuesta estética.

Zang tumb tumb

Hacia la segunda década del siglo XX, Marinetti utiliza elconcepto de “palabras en libertad”, y lo desarrolla ampliamente en el libro del mismo nombre, en el que recopila 15 años de experimentaciones sobre la renovación del lenguaje literario y poético. Las “palabras en libertad” fueron centrales, por ejemplo, para la innovación tipográfica de vanguardia. Al respecto, cabe citar el poema de Marinetti Zang Tumb Tumb, obra paradigmática en donde las diferentes tipografías adquieren un valor expresivo y significativo inédito hasta entonces. Se trata de un poema escrito en 1914 en el que se describe la batalla de Adrianópolis (que Marinetti había presenciado siendo corresponsal de guerra) y que registran impresiones tales como explosiones de bombas, sonidos de ametralladoras, etcétera, dando cuenta de las mismas mediante un particular uso tanto a nivel tipográfico como de diagramación de las páginas.

Poemas laberinto

Durante la Edad Media, existieron los carmina figurata, poemas figurativos que aparecían diagramados de tal forma que las palabras iban formando diferentes imágenes alusivas al mensaje del texto (por ejemplo, cruces o cálices en el caso de poemas religiosos, o clepsidras en el caso de referencia a lo efímero de la vida). Igualmente florecieron los poemas-laberinto (realizados a partir de líneas de texto que se desplazan sobre el papel como si buscaran una salida y que representan a la vez la confusión y las dificultades que se plantea el ser humano a lo largo de su existencia). Este tipo de poemas fueron compuestos hasta entrado el período barroco.