John Cage y los Mesósticos

A lo largo del siglo XX, la herencia conceptual de Marcel Duchamp —especialmente vía John Cage— ha tenido importantes manifestaciones. Cage, quien realizó muchas de sus obras basándose en sonidos encontrados, utilizó igualmente procedimientos como el uso del I Ching para componer muchas de sus obras musicales y lingüísticas. Tal es el caso de sus Mesostics (acrósticos realizados en mitad de las palabras), poemas que, a la manera de crucigramas, pueden ser leídos tanto de forma horizontal como vertical (es decir, poseen dos posibles lecturas). Están construidos a partir de textos ajenos (de Wittgenstein, Joyce, Thoreau, Emerson, Marshall McLuhan y otros), que han sido a su vez intervenidos a partir de procedimientos de azar.

Duchamp y los homófonos: Viuda reciente

Marcel Duchamp, al igual que Raymond Roussel, trabajó repetidas veces a partir de homófonos. En el Grand Verre, el título del mismo de la obra responde al mismo principio de la doble lectura homófona largamente usado por Roussel: La mariée mise á nu par ses célibataires, même se convertirá en una segunda lectura en La Marie est mise a nue par ses céli-batteurs, mem. Los ejemplos abundan. Tal es el caso del famoso LHOOQ, de 1919, donde juega con la similitud de la palabra LOOK y la pronunciación francesa “elle a chaud au cul” o de los discos inscriptos con puns en su film experimental Anémic Cinéma, por ejemplo, “Esquivons les ecchymoses des Esquimaux aux mots exquis” (esquivemos las esquimosis de los esquimales con motes exquisitos). Las espirales de los rotorelieves de Anémic Cinéma retoman a su vez la espiral del personaje de Alfred Jarry, el padre Ubu.

En su obra Fresh Widow, de 1920, Duchamp nos presenta una ventana cuyos cristales han sido cubiertos con pintura negra. Esta cobertura nos remite tanto a la asociación de conceptos viuda-recato como a una actitud vouyeurista. El juego de homófonos en el título refiere a “fresh widow” (viuda reciente) y a “french window”, el modelo de ventana que precisamente presenta.